Un robot con bata de farmacéutico
Almacena, dispensa y controla la caducidad de todas las medicinas.
Un "clic" y el medicamento llega en cinco segundos. El robot se encarga de todo. El farmacéutico pide la medicina desde el ordenador y el brazo mecanizado del robot se ocupa de recogerlo en apenas unos segundos; lo retira de la estantería y lo lleva a una de las cuatro terminales de dispensación. Sin moverse del mostrador, el farmacéutico lo recibe y sólo tiene que cobrarlo.
